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Mantener limpio el hogar en confinamiento

El año 2020 marcó un punto de inflexión en lo que hace al comportamientos de las personas en su propio hogar, el círculo de actividad más cercano y las relaciones sociales. ¿Qué es lo que no debería faltar en ningún hogar, de ser posible, ante un nuevo período de confinamiento? La respuesta es variable e influye —al margen del poder adquisitivo de cada núcleo familiar— el grado de compromiso de cada individuo con respecto a potenciar lo mejor para todos.

Uno de los electrodomésticos básicos que debe haber en una vivienda es una aspiradora. Además de la tradicional aspiradora de cable, hoy día existen aspiradoras sin cable, con gran autonomía y provistas también de numerosos accesorios para adaptarse a diferentes condiciones y superficies. Y a este amplio inventario se suman los denominados robots de limpieza, esos aparatejos circulares y programables que sustituyen al antiguo proceso manual de barrer, pasar la mopa, etc.

Los nuevos modelos sin bolsa y gran potencia contribuyen a liberar una vivienda de alérgenos de forma sencilla y efectiva. Los modelos de barrido mecánico más útiles para los individuos alérgicos —que las circunstancias actuales sitúan como colectivo de riesgo COVID— son versiones de última generación que filtran incluso las partículas más pequeñas de polvo.

Una secadora de ropa — disponible tanto como electrodoméstico independiente como una función adicional de una lavadora de alta gama— puede servir como una ayuda básica en territorios húmedos y con elevados niveles de pluviometría. La gran ventaja para las personas alérgicas es que la elevada temperatura de secado elimina incluso los ácaros, que son una subclase de arácnidos, muy comunes en colchones y lencería que no se mantiene con la higiene adecuada. Las personas con sistemas inmunológicos deprimidos son fáciles víctimas de este tipo de especies. A los alérgicos ayuda a disminuir el picor de ojos, la rinitis y los estornudos.

El aspecto negativo de las secadoras es el excesivo consumo energético. Para alcanzar las temperaturas elevadas de secado de las prendas deben consumir energía. Otro punto es que no afectan por igual a prendas naturales que a sintéticas, por lo que es conveniente leer las instrucciones de lavado de las mismas o bien adaptar las compras del tipo de lencería a las necesidades de cada vivienda.

Otros conceptos que convergen ante la necesidad de mantener limpio el ambiente son la ionización, los purificadores de aire y el deshumidificador. El purificador de aire es un electrodoméstico de reciente aparición, con gama de precios amplia. Pero no todos los purificadores de aire tienen capacidad de ionización, que es en definitiva lo que le importa más a los individuos con sensibilidad alérgica. La ionización crea iones negativos. Los iones negativos, debido a un proceso químico natural, se unen a partículas en el aire como polvo, bacterias o polen, logrando que se depositen en las superficies de la casa. Y el resto toca a las aspiradoras.

Otros electrodomésticos muy útiles son los que limpian al vapor. Desde equipos medianos o de uso casi industrial, hasta vaporettas portátiles, suelen trabajar con un vapor relativamente seco (menos del 5% de agua) pero a alta temperatura. Sirven para limpiar superficies textiles (proclives a almacenar ácaros) y desinfectarlas sin utilizar productos químicos.

El aire acondicionado es otro electrodoméstico habitual en los hogares, aunque tiene tantos simpatizantes como detractores. Si se opta por adquirir un equipo de aire acondicionado, conviene optar por un sistema Inverter, que consume un 40% menos de energía y además utiliza un gas que no afecta a la capa de ozono. Hay equipos de aire acondicionado que generan tanto frío como calor, indicados para zonas con alta variación de temperatura entre estaciones si bien no resultan los equipos de menor consumo energético. Lo importante, en cualquier caso, es que sea un modelo reciente, con filtros adecuados para retener partículas. Otro aspecto que juega en contra del aire acondicionado es que tienden a resecar el aire por lo que no se aconsejan en viviendas donde vivan personas que utilizan lentillas de forma permanente.

Eventualmente, el deshumidificador es inútil en una casa donde se utilice aire acondicionado con frecuencia. Pero en cambio resulta muy útil en ámbitos geográficos de elevada humedad, sobre todo para personas alérgicas.

A este inventario de sugerencias se suman las apps (aplicaciones) que se pueden instalar en los smartphones para informar sobre la pureza del aire del lugar donde se encuentra el usuario y para decir cuáles son las horas menos críticas para poder salir a la calle. Estos aportes son válidos como iniciativa pero su verosimilitud se basa en las fuentes utilizadas. Conviene informarse bien antes de instalarlas.

Otros dispositivos que ya entran en el terreno de IoT (Internet of Things) y la generalización de la 5G se enganchan al smartphone, o bien se pueden llevar a modo de collar, y captan la incidencia de contaminantes, polvo microscópico y compuestos orgánicos volátiles en el aire. Sus datos son analizados por una app que manda alertas y hace gráficas.

El universo de ofertas y opciones de dispositivos, aplicaciones y electrodomésticos no deja de crecer. •

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